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viernes, 9 de marzo de 2012

Anonymous vengó las detenciones de LulzSec


Anonymous atacó el sitio Web de la empresa de seguridad Panda a modo de replica por la detención de los miembros de LulzSec y, además de difundir un comunicado, publicó nombres y contraseñas de la compañía, a la que acusa de colaborar en el proceso.





“Sí, sí, lo sabemos, Sabu nos espió. Como normalmente sucede, el FBI lo amenazó con quitarle a sus hijos. Nosotros lo entendemos, pero éramos tu familia también. (¿Recuerdas lo que te gustaba decir?)”, manifestó en la misiva el colectivo en referencia al supuesto entregador de los detenidos.

El FBI logró detener a los hacktivistas en una operación que contó con la ayuda del hacker, quien dio datos certeros sobre quiénes participaron en los ataques a Visa,    Mastercard, HBGary, Fox, Sony y Nintendo, entre otros.

“Es triste y no podemos imaginarnos cómo se siente mirarse al espejo cada mañana y ver ahí al tipo que

sábado, 11 de febrero de 2012

Hackers en el Ejercito

Ejércitos de todo el mundo buscan reclutar a 'hackers' de alto nivel




En un ambiente de creciente preocupación mundial sobre el desarrollo de 'ciberguerras' los ejércitos de diferentes países, Estados Unidos especialmente, se apresuran a reclutar a informáticos de alto nivel que podrían ser claves en los conflictos del nuevo siglo. Lo difícil es atraer a esta gente, a menudo ultra individualista, a una estructura tan rígida y estricta como la del Ejército.
Según uno de los más importantes especialistas en ciberseguridad, Ralph Langner, “en el mundo hay unos diez especialistas de este nivel". "Y prácticamente ninguno querrá participar en programas militares”, apuntó Langner en declaraciones a la agencia Reuters. Representantes del Ejército cuentan que suelen perder a muchos empleados, que deciden irse a empresas punteras como Microsoft y Google, donde no se exige un cierto corte de pelo o entrenamiento físico o militar.


Los problemas a los que se enfrentan en la búsqueda

Un problema más es encontrar a militares de alto rango que puedan dirigir a estos especialistas: después de las guerras en Irak y Afganistán que se conducían a un nivel técnico bastante básico, los oficiales occidentales no avanzaron absolutamente nada en el uso de tabletas o smartphones. No obstante, el tiempo para rellenar estas lagunas es un lujo que el Pentágono simplemente no se puede permitir, admitiendo que sus ordenadores son atacados millones de veces cada día.
Una cosa de la que no carecen las fuerzas militares es de dinero para este asunto. Mientras el presupuesto militar estadounidense está sufriendo unos importantes recortes, la necesidad de mejorar las posibilidades de resistencia ‘informática’ es tan urgente que se asignaron a esta tarea unos 2.300 millones de dólares.


Los objetivos de los militares

La primera ‘ciber brigada’ de EE. UU. se fundó en diciembre del año pasado y se ocupa tanto de la protección de los sistemas y redes del Ejército estadounidense como del desarrollo de técnicas de ataque que les darían ventaja en cualquier conflicto venidero. Estos, según dicen varios especialistas, incluyen la habilidad de hackear y destrozar sistemas militares e industriales, por ejemplo sistemas de control de tráfico y electricidad.
Estados Unidos marcó la pauta para la comunidad mundial y otras naciones también se ocupan ahora de ampliar sus capacidades cibernéticas, especialmente Rusia y China, que planean hacer contrapeso a EE. UU. en este campo. Sin embargo, algunos expertos desaprueban esta nueva ‘moda’ gubernamental. Ralph Langner señala: “Mi teoría es que las grandes agencias de defensa entienden muy poco sobre lo que es la 'ciberguerra' y simplemente tratan de acumular todos los conocimientos posibles sin pensar en su uso”.



jueves, 26 de enero de 2012

Ciberguerra

Ciberguerra

A causa de todos los sucesos que estan ocurriendo en el mundo por la caída de los Servidores de Megaupload, la promulgación de las Leyes SOPA, PIPA, ACTA, SINDE, y algunas otras parecidas, se esta comenzando a librar en un plano, no físico sino virtual, guerras las cuales son denominadas Ciberguerras..
encontré algo interesante en el que hablan sobre las ciberguerras algo que paso, algo que puede llegar a ocurrir otra vez, a


Desde que en 2007 Estonia sufriera la primera agresión ciberterrorista contra un país, los gobiernos de todo el mundo se han armado hasta los dientes con equipos especializados de seguridad digital. ¿Pero estamos listos para la guerra en Internet?



¡Esto es la ciberguerra!
El 27 de abril de 2007 el gobierno estonio retiró una estatua erigida en los tiempos de la dominación soviética en homenaje a los soldados que lucharon contra la invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial. La escultura era un recuerdo del imperialismo de Moscú, que controló la república báltica de 1940 a 1991. Pero en un país con un 25% de la población de origen ruso la decisión resultó muy polémica, y ese día hubo protestas y graves desórdenes públicos. Cuando al caer la tarde la calma parecía haber vuelto, se inició el ataque más duro. Las páginas web de los principales periódicos, radios y televisiones sufrieron espectaculares incrementos de tráfico que colapsaron la capacidad de respuesta de los servidores y el ancho de banda disponible.

Este asalto fue seguido por otro mucho más sofisticado contra los enrutadores por los que circula el tráfico de internet. Varias webs del gobierno cayeron y las páginas de dos grandes bancos sufrieron una fuerte embestida; incluso los cajeros automáticos se resintieron. Los webmasters advirtieron que las conexiones responsables del colapso provenían de lugares tan exóticos como Egipto, Perú o Vietnam, y la solución rápida fue cortar el acceso al tráfico internacional. Estonia se desconectó del mundo. La crisis se recrudeció con nuevos raids hostiles la víspera del 9 de mayo, día en que Rusia celebra su victoria en la Segunda Guerra Mundial. Esa jornada, el entonces presidente Vladímir Putin criticó a las autoridades estonias por la retirada del monumento; más tarde se sugirió que los servicios secretos rusos pudieron haber amparado el ataque.

Para atajar la ofensiva fue necesaria la colaboración de equipos internacionales de respuesta a emergencias en internet, así como de servicios de seguridad de otros gobiernos expertos en ciberdelincuencia y ciberterrorismo. Aun así, el asedio no cesó totalmente hasta el 18 de mayo. El ministro de defensa estonio, Jaak Aaviksoo, enjuició con gravedad lo ocurrido. En un país en el que el 90% de las transacciones bancarias y declaraciones de impuestos se realizan a través de internet, “los ciudadanos tuvieron la incómoda sensación de que su modo de vida había sido amenazado”. Y aunque el gobierno no acusó formalmente a nadie, el político subrayó un dato: “las oleadas de ataques tuvieron lugar de acuerdo con la hora de Moscú”.

La crisis estonia sonó como un mazazo en los despachos gubernamentales de todo el mundo, desde el Pentágono a Bruselas. Como explica el español Francisco García Morán, director general de informática de la Comisión Europea, “el ataque fue un despertador para todos los países porque mostró que somos dependientes de internet y que, si no se toman las medidas de protección adecuadas, es posible interrumpir servicios importantes para la sociedad”.

Los hackers dominan miles de ordenadores del mundo



La técnica más peligrosa consiste en tumbar los servidores de páginas web. “Se trata de colapsar la capacidad de recibir peticiones y responder a ellas”, explica García Morán. Y pone un ejemplo: “es como intentar meter a 2.000 personas en una oficina de atención al cliente: no podrá dar servicio y acabará por cerrar”. Precisamente lo que consiguen los ciberterroristas con este tipo de asalto se llama denegación de servicio –Denial of Service o DoS–, y se consigue lanzando muchas solicitudes consecutivas para ver una misma página, de forma que se supere la capacidad de respuesta del servidor y deje de funcionar. Para llevarlo a cabo existen dos tácticas distintas, como explica García Morán: “o desde una sola máquina lanzas muchas peticiones seguidas para ver páginas, o usas miles de ordenadores y envías unas pocas peticiones desde cada uno. La primera es más fácil de detener: averiguamos la dirección IP de esa máquina –el número que la identifica en la Red– y le cortamos el acceso; la segunda es mucho más complicada porque se realiza desde muchos puntos de toda la red global”. A esta segunda estrategia se le llama denegación de servicio distribuida (DDoS) y es la que se aplicó contra Estonia. Para lanzar un ataque de este tipo es fundamental dominar muchos ordenadores de todo el mundo, y esto se logra convirtiéndolos en PCs zombis que actúan a la vez. Un zombi es un ordenador en el que se ha insertado un programa troyano, que permite controlarlo sin que lo sepa el usuario. Cuando un hacker se hace con varios zombis, ha conseguido una red de robots o botnet, que es un auténtico regimiento; se calcula que cada botnet se compone de unos 20.000 zombis. Suena a película de serie B, pero es real: en todo el mundo hay unos 6 millones de zombis controlados para usos criminales sin que sus dueños tengan ni idea.

¿Quiénes manejan estos ejércitos? Casi todos son mercenarios dispuestos a venderse al mejor postor. García Morán asegura que “existe un mercado de servicios de cibercrimen. En función de la duración deseada, el precio de una DDoS puede variar desde 20 dólares por un ataque de una hora hasta 200 dólares por uno de un día”.



Los espías y los servicios secretos actúan en internet

Parece que pasa de moda la figura del joven hacker altruista que intenta introducirse en sistemas informáticos inaccesibles para demostrar su pericia. Manel Medina dirige desde hace una década el Equipo de Respuesta a Emergencias Informáticas (CERT, en inglés) de la Universidad Politécnica de Cataluña, un cuerpo de élite para la seguridad que da servicios al sector educativo y las empresas. Él ha constatado ese cambio en la tipología de los agresores: “están creciendo los asaltos organizados desde mafias que compran los métodos de ataque antes de que sean públicos”. Actúan de este modo “para que los programas no lleguen nunca a aparecer en el mercado y no los puedan combatir los fabricantes de antivirus”, comenta. “Hasta que se detectan, después de un ataque, esos programas están robando información a las organizaciones, porque ahora se espía sobre todo por internet”, sostiene Medina.

Así es. No sólo actúan los criminales. Michael G. Vickers, adjunto del Secretario de Defensa estadounidense para operaciones especiales, declaró en marzo de 2008 ante el Congreso de su país que “las capacidades ofensivas en el ciberespacio ofrecen, tanto a los EE UU como a sus adversarios, una oportunidad de ganar la iniciativa y mantenerla”. En cuanto a Rusia, la revista Wired se ha hecho eco de testimonios de la oposición que hablan de un departamento específico del FSB –el sucesor del KGB– especializado en coordinar campañas de internet contra aquellos a los que considera una amenaza.

Gobiernos y empresas son dependientes de la Red


Otras potencias también han dejado entrever su capacidad para la ciberguerra. En mayo de este año, fuentes del gobierno indio señalaron al diario India Times que “los chinos están constantemente escaneando y mapeando nuestras redes oficiales”. Y antes, en septiembre de 2007, se publicó que un bombardeo de la fuerza aérea israelí sobre un edificio militar sirio había sido apoyado por un ataque cibernético simultáneo contra las defensas de radar del país árabe. De esta forma, los aviones israelíes pudieron lanzar su ofensiva sin ser detectados.

Sea con una u otra intención, el peligro circula por la Red. Al ministro de defensa estonio, Jaak Aaviksoo, más que la identidad del agresor, le preocupaba que “la seguridad nacional hubiera sido atacada desde el ciberespacio”. La misma desazón mostraba al otro lado del Atlántico el alto cargo Vickers: “las amenazas a nuestras redes informáticas son reales y están creciendo”, dijo ante el Congreso. Y ofreció un dato llamativo: hay ataques e intentos de intrusión cada día. Los gobiernos están intranquilos porque su dependencia de internet es creciente. Si en España una ofensiva botnet tumbase el servicio de presentación de la declaración del IRPF on line durante la campaña de la renta, ocasionaría graves perjuicios a un buen número de ciudadanos. Ciertos sectores ya conocen estos peligros: las cibermafias amenazan a los casinos de internet con colapsar sus servidores justo antes del cierre de las apuestas, que es cuando consiguen la mayor parte de los ingresos.

Para defenderse, la solución pasa por descentralizar el funcionamiento de una página web. “Se puede distribuir cierta parte del contenido en diferentes servidores especializados y dividir el tráfico según las direcciones IP, que identifican la procedencia de cada petición”, explica García Morán. Un informe de la Comisión Europea reconoce que “la naturaleza distribuida de internet participa en su vulnerabilidad estructural”. Los sistemas P2P –peer-to-peer– con los que se comparten archivos son un factor de riesgo: cualquier emisor de información también puede convertirse en un zombi.



Ya ha habido dos grandes intentos de apagón digital

Uno de los grandes temores de las autoridades internacionales es que las dianas de la ciberguerra no se limiten a instituciones o países, sino que el objetivo sea el propio funcionamiento global de internet. El miedo está justificado porque esto ya ha ocurrido al menos dos veces, una en 2002 y otra en 2007. Ambas agresiones apuntaban al corazón de la Red: el Sistema de Nombres de Dominio (DNS). Las direcciones que tecleamos –como www.muyinteresante.es – se corresponden con complicados conjuntos de 10 cifras que son el código de ese dominio. Al conectarnos se produce una traducción de letras a cifras de forma invisible para nosotros. Sólo trece servidores en todo el mundo mantienen el listado oficial de dominios vivos. Son la clave de la interconexión mundial y si cayesen, internet se fundiría de inmediato. El 6 de febrero de 2007 alguien intentó provocar ese tremendo apagón digital.

El ataque se originó en la región de Asia-Pacífico y tuvo dos fases: la primera duró dos horas y media, luego se produjo una pausa de tres horas y media y se reanudó la ofensiva durante cinco horas consecutivas. La tipología fue la misma que en Estonia: una denegación de servicio distribuida mediante ordenadores zombis. La ofensiva se lanzó sobre seis de los trece servidores de nombres y dos de ellos quedaron gravemente afectados. Los agresores sabían lo que se hacían, aunque no consiguieron su propósito. Mayor trascendencia tuvo el episodio del 21 de octubre de 2002, el día que internet estuvo más cerca del colapso, ya que los hackers dejaron KO nueve de los trece servidores.



Cuerpos de élite para la seguridad en el ciberespacio

Nadie niega la posibilidad de que se repitan asaltos como estos. Para defenderse, los estados cuentan con estrategias de seguridad que ya han comenzado a ampliar. Los equipos de respuesta a emergencias informáticas –los CERT, que participaron en la resolución del caso estonio– han demostrado ser un mecanismo de defensa valioso. Con una filosofía cooperativa, los CERT ayudan a resolver crisis a quien lo necesite y están en contacto con los responsables de seguridad de muchas organizaciones, por lo que hacen de puente entre instituciones y empresas. En el caso español, a partir de la experiencia de dos equipos pioneros –el de la Universidad Politécnica de Cataluña y el de la RedIris del CSIC– han nacido otros CERT, entre los que destaca uno que se creó hace apenas un año: el del Centro Nacional de Inteligencia, destinado a dar servicio a ministerios y fuerzas de seguridad.

Francisco García Morán explica que, en el ámbito europeo, “la intención es que la Comisión adopte a principios del 2009 una iniciativa política con el objetivo de mejorar la respuesta a este tipo de incidentes en toda la UE”. Un ejemplo de la prudencia con la que se actúa es que la Comisión no permite que los altos cargos de Bruselas utilicen algunas PDAs (Personal Digital Assistant) del mercado porque sus servidores están fuera de la UE, y sería arriesgado exportar las credenciales de seguridad para el correo electrónico. La PDA utilizada hoy día por los funcionarios de la Comisión Europea está basada en servidores propios y ha sido aprobada por los servicios de seguridad.

Europa se toma en serio la amenaza digital, algo que también preocupa a la superpotencia por excelencia. En marzo, el Jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, el general Kevin P. Chilton, afirmó que la Red “es un espacio de lucha bélica emergente” y que su país está desarrollando su capacidad para “operar, defender y atacar en el ciberespacio”.

Si vis pacem, para bellum, recomendaban los estrategas romanos. Hoy el consejo sigue siendo válido, pero requiere una pequeña actualización: “si quieres paz, prepárate para la ciberguerra”.

jueves, 19 de enero de 2012

Megaupload cierra por el FBI

El FBI cierra Megaupload



Sólo un día después de que más de 60.000 páginas web se apagaran en protesta por la posible aprobación de una nueva ley antipiratería en EEUU, Megaupload, uno de los mayores sitios de la Red para el intercambio de archivos ha dejado de funcionar, a instancias del FBI, según informa el Wall Street Journal.

Según informa el diario, tras dos años de investigación, agentes del FBI han detenido a siete personas acusadas de delitos de piratería en Internet, señalando que sus actividades han producido unas pérdidas de más de 500.000 millones de dólares a los propietarios de derechos de autor.

Los cargos incluyen conspiración para cometer delitos y violación de derechos de autor.

Cuatro de los detenidos han sido arrestados en Nueva Zelanda, mientras los agentes federales registra oficinas de la compañía en busca de documentos bancarios y granjas de servidores en diferentes lugares del mundo, han apuntado las autoridades estadounidenses.

Megaupload.com ya está involucrada en una disputa legal con Universal Music Group y opera con otros servicios como Megavideo y Megaporn.

El pasado diciembre, Megaupload lanzó un vídeo en la red en el que grandes estrellas de la música, que trabajan con las mayores discográficas del mundo, mostraban su apoyo al servicio.

Entre otros de los artistas que hablan de las ventajas de Megaupload estaban P Diddy, Will.i.am, Alicia Keys, Snoop Dogg, Kanye West o Lil John.

Hasta 50 años de prisión


La denuncia contra los acusados se cursó el 5 de enero en EEUU, y los cargos concretos son participar en una conspiración de crimen organizado, cometer infracciones de derechos de autor de forma masiva, lavado de dinero y dos cargos criminales de violación de la propiedad intelectual. Así, cada uno de los siete acusados se enfrentan a penas de hasta 50 años de prisión entre todos los cargos.

Así, la demanda de la administración estadounidense identifica al fundador de las compañías, el alemán Kim 'Dotcom', alias de Kim Schmitz como Kim 'Tim Jim Vestor', de 37 años y residente en Hong Kong y Nueva Zelanda, de liderar esta red criminal. Dotcom sería el director y único accionista de Vestor Limited, que sería la compañía utilizada para encubrir sus actividades en todas las páginas web afiliadas a la red 'Mega'.

'Dotcom' es un 'hacker' millonario alemán de 38 años residente desde 2010 en Nueva Zelanda aficionado a los coches deportivos y las mujeres, según un perfil publicado en la prensa neozelandesa. Considerado uno de las 10 personas más ricas del país, está casado y tiene tres hijos.

Además del fundador, han sido acusados el director de márketing Finn Batato, de 38 años y ciudadano de Alemania; Julius Bencko, diseñador, de 35 años y ciudadano de Eslovaquia; Sven Echternach, director de desarrollo de negocio, 39 años y ciudadano de Alemania; Mathias Ortmann, director técnico, cofundador y director, 40 años y ciudadano de Alemania; Andrus Nomm, programador, de 32 años y ciudadano de Estonia; y Bram van der Zolk, programador, de 29 años y ciudadano holandés.

De los acusados, Dotcom, Batato, Ortmann y Van der Kolk fueron detenidos de forma provisional en Auckland, Nueva Zelanda, a petición de EEUU. Bencko, Echternach y Nomm, por ahora, permanecen en libertad. Además, se han ejecutado más de 20 intervenciones de bienes en nueve países, con las que se han incautado alrededor de 50 millones de dólares. También se han intervenido servidores de la compañía en Virginia, Washington, Holanda y Canadá. Asimismo, se han incautado 18 dominios de Internet asociados con las compañías intervenidas.


Beneficios 'ilegales': 175 millones de dólares


En su nota, el Departamento de Justicia explica que durante cinco años estas compañías, a las que acusan de ser toda una red de "conspiración", han gestionado páginas web que "reproducen y distribuyen copias no autorizadas protegidas por propiedad intelectual en una escala masiva". Así, estima que Megaupload sumaba 150 millones de usuarios registrados, 50 millones de usuarios diarios y alrededor del 4% del tráfico de Internet. Con estos datos, se asegura, sin otra valoración, que el daño causado a las compañías propietarias de los derechos de propiedad intelectual es de 500 millones de dólares.

Asimismo, se establecen los beneficios "ilegales" logradas por los acusados en dichos años en 175 millones de dólares a través de publicidad y compra de cuentas 'premium'. Además, según la demanda, se les acusa de blanquear dinero "pagando a usuarios" a través de un sistema de incentivos a quienes publicasen archivos con más descargas y pagando a otras compañías para alojar contenido que infringía la propiedad intelectual.

También se detalla el modo de funcionamiento de Megaupload, es decir, la posibilidad de 'subir' y descargar archivos y se asegura que el modelo de negocio de la compañía estaba "expresamente diseñado para promover la publicación de las obras protegidas más populares para que fuesen descargadas por millones de usuarios".

Así, se alega que el sitio estaba construido para desalentar a los usuarios de su uso para fines personales debido a que se eliminaban los archivos "que no eran descargados de forma regular". De la misma manera, se destaca que otro indicio del comportamiento delictivo es que se incentivaba a aquellos usuarios capaces de generar más descargas y tráfico en el sitio, y que se les pagaba en función de sus resultados aún cuando los propietarios eran conscientes de que para conseguirlo publicaban obras protegidas y las promocionaban en otras páginas web.

No es lo único que se utiliza para acusar a los propietarios de Megaupload de conspiración. Se destaca que la página no contaba con un buscador ni con otras formas de localizar contenido para que no fuesen fácilmente accesibles los archivos protegidos. Además, se alega que no se cerraban cuentas de usuarios infractores, como era obligación de la página, y que en muchos casos se retrasaba la retirada de contenidos protegidos y se tergiversaban los términos en que estaban protegidos por derechos de autor.


Un día después de las protestas contra la SOPA


Una operación que se produce un día después de que una serie de páginas web protestaran por la iniciativa SOPA, que busca promulgar una ley que, en EEUU, permita bloquear páginas web extranjeras que perjudiquen obras protegidas por derechos de autor.

Sin embargo, en ningún caso se vincula la operación con esta medida. Según la información publicada, la investigación está dirigida por el fiscal del distrito este de Virginia y la sección de propiedad intelectual del Departamento de Justicia de EEUU a instancia del FBI y el Centro Nacional de Coordinación de la Propiedad Intelectual (IPR en inglés).

Megaupload, que desde la tarde del jueves se encuentra inaccesible, es una de las más importantes páginas web de intercambio de archivos del mundo. Está en funcionamiento desde 2005 y permite 'subir' todo tipo de archivos que después pueden ser descargados en cualquier otro ordenador. Asimismo, Megavideo permite a cualquier usuario publicar vídeos que después pueden visualizarse en cualquier parte, como hace YouTube.

Ambas páginas web han sido habitualmente señaladas por las compañías de contenidos por facilitar la descarga y visualización de obras protegidas por derechos de autor. Ambos sitios, que muchos consideran centros de las descargas no autorizadas de música, películas, series o libros protegidos, ha sido perseguido por la industria del porno, las autoridades inglesas, francesas, italianas e incluso estadounidenses, Google y la RIAA a través de Mastercard, entre otras.

Hasta ahora, la compañía había resistido amparada en que, además de alojar contenido protegido por derechos de autor, había muchos usuarios que utilizaban el servicio de intercambio de archivos de forma legítima y privada. Además, no dudaba en eliminar todo el contenido susceptible de estar protegido que las compañías reclaman. El pasado diciembre, una serie de grandes artistas, de Will.i.am a Jamie Foxx apoyaron la página web con un vídeo en la que alababan sus bondades.




Adiós MegaWolrd

 


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