El consumo moderado de cerveza protege contra enfermedades
cardiovasculares y reduce el riesgo de infarto, además de mejorar la
respuesta inmunológica contra infecciones y alergias, según varios
estudios difundidos hoy.
Expertos de varios países de Europa presentaron los estudios más
recientes, que demuestran los beneficios del consumo de esta bebida para
la salud, durante el IV Simposio sobre Salud y Cerveza, en Bruselas.
Beber cerveza de forma moderada tiene efectos beneficiosos en el sistema
cardiovascular y disminuye la mortalidad por este tipo de enfermedades,
como el infarto de miocardio, explicó el doctor Ramón Estruch, del
servicio de medicina interna del Hospital Clínico de Barcelona, en el IV
Simposio sobre Cerveza y Salud.
También tiene propiedades contra la trombosis y efectos sobre la coagulación de la sangre.
La dosis recomendable es un aspecto controvertido y, según explicó
Estruch a la prensa, no debería superar las dos unidades diarias en el
caso de las mujeres y cuatro, para los hombres, en el caso de cervezas
consumidas habitualmente por los españoles.
Además, si se trata de cervezas con más grados de alcohol el número de unidades tiene que ser inferior.
Asimismo, se debe ingerir con las comidas y no debe ser consumida todos los días, señaló Estruch.
Indicó que entre la comunidad científica mundial hay consenso sobre los
beneficios del consumo moderado de bebidas fermentadas, como la cerveza y
el vino, pero sin sobrepasar ciertos límites (40 gramos al día en
hombres y 20 gramos en mujeres).
Por otro lado, la profesora Ascensión Marcos, del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), presentó un estudio que indica que
la cerveza tiene una sustancia, la prolactina, con propiedades
antiinflamatorias.
Marcos explicó que la cerveza puede tener efectos contra alergias, la
osteoporosis, soriasis u otras "patologías inflamatorias", según la
investigación, en la que la cantidad era una lata diaria, para mujeres y
dos para hombres.
En el estudio, se comprobó que tras esa ingesta moderada aumentan los
linfocitos, unas células inmunológicas que ayudan a destruir
microorganismos invasores, destruyen virus y responden a tejidos
extraños, como los trasplantes.
España, que fabrica 30,7 millones de hectolitros de cerveza, es el
tercer productor de la UE (por detrás de Alemania y el Reino Unido) y el
noveno del mundo -el líder es China y el segundo Estados Unidos).
Los españoles consumieron en 2004 un total de 2.496 millones de litros
de cerveza, es decir 59,1 litros por persona; además España lidera en la
UE la ingesta de cerveza sin alcohol, según datos difundidos por la
asociación Cerveceros de España.
El profesor Manfred Walzl de la Universidad de Graz (Austria) aludió a
varios estudios que indican que aquellos que beben dos vasos de cerveza o
uno de vino tienen una agilidad mental mejor que los abstemios y
además, los consumidores moderados son más felices, se suicidan menos y
tienen menos bajas laborales.
El alemán Norbert Flank señaló que uno de los componentes de la cerveza
"el xanthohumol" pueden ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer y que
esta sustancia ejerce un papel antioxidante muy importante, incluso a
veces más que la vitamina E